El nuevo estadio que pretende
construir PSOE y CHA en la ubicación de la actual Romareda
no cumple muchas de las normativas que marcan UEFA y FIFA
para "El estadio Ideal", entre ellas las referentes
a los anillos perimetrales de seguridad que deberían
ser de 35 metros. Las Torres estarán a 11 metros y
el Hospital Miguel Server a 13 metros de distancia.
El proyecto de PSOE y CHA contempla un aforo de 40.000
espectadores. No podrá obtener la máxima graduación
(Estadio Cinco Estrellas) al no superar los 50.000 espectadores.

Con el proyecto actual, Zaragoza tendrá un estadio
de segunda con un periodo de vida mucho menor que el que
tendría un estadio de dimensiones mucho más
grandes en Valdespartera (150.000 metros cuadrados).
El escaso espacio que existe en el entorno de La Romareda
sólo permite la construcción de aparcamientos
para 1.600 vehículos, totalmente insuficientes para
los desplazamientos que producirán 40.000 espectadores.
El tráfico se duplicará junto al mayor Hospital
de Aragón, el Miguel Server, provocando afecciones
sonoras y de movilidad junto al primer Hospital de referencia
de la Comunidad.
El nuevo proyecto rompe con la tendencia de construir los
estadios en las afueras de las ciudades para dotarlos de
mejores servicios, además de disponer de mayor espacio.
Una tendencia que están desarrollando las principales
ciudades españolas y europeas que construyen nuevos
estadios.
A pesar de los informes técnicos con los que cuenta
el proyecto de PSOE y CHA existen dudas razonables acerca
de que puedan convivir en armonía las obras con los
eventos deportivos.

En determinadas fases del proyecto, las obras no permitirán
que el número de espectadores sea mayor a 25.000,
cuando los socios superan los 30.000.
El nuevo proyecto contempla la construcción de dos
torres de oficinas y servicios, cuando a escasos 500 metros
de distancia estará el proyecto de iniciativa privada
Aragonia, con una oferta similar. Las previsiones son que
ambos proyectos saturen el mercado de oficinas en el barrio
Universidad.
Con el nuevo campo de fútbol desaparecerán
los edificios de Urbanismo y Gerencia de Urbanismo, servicios
que deberán ser trasladados al antiguo Seminario,
una vez se haya procedido a la adecuación de estas
instalaciones que todavía no han comenzado.
El nuevo proyecto contempla la desaparición del
tradicional Rastro de la Romareda de los miércoles
y los domingos sin que hasta el momento el equipo de Gobierno
PSOE CHA haya encontrado una ubicación óptima
y consensuada con los comerciantes.
El nuevo proyecto cuenta con la oposición de colectivos
y asociaciones vecinales del Distrito Universidad, con los
comerciantes del rastro, de los colegios profesionales,
de los partidos políticos PP, PAR e IU, de los aficionados,
de las peñas del Real Zaragoza e incluso de la directiva
del Club, que baraja incluso la posibilidad de construir
un estadio propio.